André Leon Talley declara la guerra a Anna Wintour en sus memorias

André Leon Talley ya no tiene ‘miedo’. Al menos eso se desprende de una segunda entrega de sus memorias. En la primera, ‘A.L.T.: A Memoir’ prefirió echar la vista al pasado más lejano de la mano de su abuela y Diana Vreeland, con la que trabajó en el Costume Institute en el Metropolitan Museum of Art. Muchos quedaron decepcionados con la vaga presencia de su jefa, la inefable Anna Wintour, en sus páginas. Quizás se debiera a que en 2003, cuando se publicó, aún era una pieza esencial de Vogue y estaba considerado como uno de los lugartenientes de Wintour, con la que se le solía ver sentado en el frontrow de las pasarelas.

Ahora, Talley vuelve a compartir sus memorias con ‘The Chiffon Trenches: A Memoir’, que saldrán en septiembre, el mes más importante por antonomasia para el mundo de la moda. Una sorpresa que viene con carga de profundidad contra su exjefa, ¿o aún jefa?, Anna Wintour. En este volumen repasa su primer trabajo en la mítica Interview de Andy Warhol, el origen de su enemistad con Karl Lagerfeld, su etapa en Women’s Wear Daily y su inicio en el Vogue de Grace Mirabella. Medio siglo de moda desde la mirada privilegiada y apasionada de este testigo excepcional que llegó a ser uno de los hombres más influyentes y carismático de la moda con ‘Nuclear’ Wintour como valedora.

El rencor rezuma de las páginas del libro cuando afirma cosas como que Wintour “es inmune a cualquier persona que no sea la gente poderosa y famosa que puebla las páginas de Vogue. La retrata como alguien que solo está interesada en cultivar la amistad de personajes poderosos e influyentes en sus respectivos campos. “Serena Williams, Roger Federer, el señor y la señora George Clooney son, para ella, amigos. Ya no soy de valor para ella”. El gigante Talley, que se encargó del estilismo de Melania Trump en su boda con Donald Trump, afirma tener “enormes cicatrices emocionales y psicológicas” de su relación con la directora de Vogue Sorprendente, a fin de cuentas, cuando tan solo dos años atrás, en la promoción de un documental sobre su vida, afirmaba: “Ella es leal, una amiga leal. Uno ve las glaciales gafas de sol y los vestidos impecables. Pero ella se preocupa”.

En estas memorias, André Leon Talley desgrana sus periódicos desencuentros con Wintour y cómo ella llega a casi a obsesionarse con su sobrepeso. Parece, después de todo, que el principio del fin fue una cuestión económica, cuando él se quejó públicamente de la ‘miseria’ (500 dólares por episodio) que le pagaban por un podcast que realizaba entrevistando a grandes figuras como Tom Ford, Kim Kardashian o Marc Jacobs. El autor intuye que su comentario no fue bien recibido por el posterior y significativo silencio de Wintour y los posteriores gestos de agravio, como que no lo felicitara en su cumpleaños o que lo sustituyera por una joven youtuber de su habitual papel de entrevistador sobre la alfombra roja en la famosa gala del MET del Costume Institute en 2018. Pero lo cierto es que la relación estaba rota desde que en 2013 dejara su puesto en Vogue para aceptar el papel de director en el lanzamiento de la edición rusa de Numéro, donde le dieron libertad y un salario de 675.000 dólares al año. Cuando cumplió el primer año y no se consolidó el millón de dólares al año que le prometieron para el siguiente año, la aventura de Numéro finalizó, pero la relación con Wintour ya estaba rota, aunque le buscaron acomodo de nuevo como colaborador de la revista y con los mencionados podcasts a partir de 2015.

A sus 70 años, el autor de The Chiffon Trenches debe pensar que no hay relación que cuidar o rescatar y se lanza a la lucha sin cuartel. Lo curioso del caso es que aún aparezca como colaborador en la página del staff de la edición de mayo de Vogue. Esto promete ser la continuación de un culebrón apasionante.

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